Se constituye hipoteca cuando una persona natural o jurídica, o entidad bancaria o financiera (llamada acreedora) le presta a otra persona una suma de dinero, y esta última (llamada deudora) asegura el pago, garantizándolo con un inmueble de su propiedad. Si el deudor incumple con los pagos (capital e intereses), el inmueble podrá ser embargado y rematado por un juez para pagarle a quien prestó el dinero.

La hipoteca siempre se hace por escritura pública.

Para hacer la hipoteca los interesados deben cumplir dos etapas:

1. En la notaría: Firmar (otorgar) la escritura pública de hipoteca, en la que aparece la descripción del inmueble que se da en garantía y la manifestación de que ese inmueble queda hipotecado a favor del acreedor.

Requisitos:

  1. Copias de cédulas de ciudadanía de los interesados
  2. Copia simple de la Escritura de Adquisición
  3. Certificado de Tradición
  4. Paz y salvo Impuesto Predial y Valorización Municipal
  5. Paz y salvo de Valorización Departamental, si aplica
  6. Copia del avalúo comercial, en caso de que el préstamo supere el 70% del valor de la venta
  7. Si el acreedor es una persona jurídica, representación legal de la entidad

a. Cámara de comercio

b. Superfinanciera

c. Poder

d. Decretos de nombramiento y posesión

Si es Hipoteca Abierta:

Carta de otorgamiento del crédito, firmada por el acreedor

2. En la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos: Una vez terminada la primera etapa, o sea, la de la escritura pública, el notario entrega copia auténtica a los interesados para llevarla a esa oficina, dentro de los noventa días hábiles siguientes a la fecha de la escritura. Olvidar este plazo, significa volver a iniciar el trámite de la hipoteca.

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